Por Miguel Sebastián, Ministro de Industria, Turismo y Comercio
Es para mí un placer tener la oportunidad de ratifica el compromiso que hemos adquirido para, entre todos, dar los primeros pasos para la introducción del vehículo eléctrico en nuestras ciudades.
Se trata, sin duda, de un reto de calado y para afrontarlo contamos con la mejor compañía: tres grandes ciudades acostumbradas a asumir, y conseguir, grandes retos. Un Gran reto y un gran éxito fueron los JJOO de Barcelona en 1992. Un gran reto y un gran éxito fue la Exposición Universal de Sevilla, también en 1992. Y un gran reto, y estoy seguro de que un gran éxito será la organización de los JJOO de Madrid en 2016.
La introducción del vehículo eléctrico en nuestros sistemas de movilidad debe ser una cuestión de Estado, alejada de la confrontación política. Por ello, me alegra especialmente, que podamos contar con representantes de los dos principales partidos en España.
Y, también por ello, tengo la intención de proponer a los distintos partidos políticos y, en especial, al Partido Popular, la inclusión de las políticas de fomento del vehículo eléctrico como parte del Pacto de Estado de Energía que anunció el Presidente del Gobierno. La apuesta por el vehículo eléctrico es un compromiso que nace de la voluntad del Gobierno por hacer de la sostenibilidad un elemento clave en el desarrollo de nuestros núcleos urbanos, mejorando, no sólo nuestro medioambiente, sino también nuestros niveles de bienestar económico, la innovación tecnológica y el empleo.
El vehículo eléctrico es uno de los mejores exponentes del nuevo modelo de crecimiento que necesita la economía española. El vehículo eléctrico es tecnología, es innovación, es valor añadido, es empleo de calidad, es exportación, es ahorro energético, es menor dependencia energética y es menores emisiones de CO2.
Es, en definitiva, una apuesta por la sostenibilidad económica, social y medioambiental y, como tal, estará reflejada en la futura Ley de Economía Sostenible del Gobierno. El vehículo eléctrico es el futuro. Y el futuro no sólo lo escribe un Gobierno, las AAPP, los partidos políticos y el Parlamento. Es necesaria la participación del sector privado.
Estoy seguro de que los indudables beneficios que el vehículo eléctrico tiene en términos industriales, energéticos, tecnológicos y laborales nos van a permitir contar con la colaboración, necesaria e imprescindible, tanto de las empresas que hoy están presentes en este acto: empresas del sector de automoción, fabricantes y componentes, del sector energético, del sector TIC y del sector infraestructuras. Empresas y también de los sindicatos y las asociaciones sin ánimo de lucro de nuestro país.
El Gobierno ya ha empezado a trabajar. El Plan Movele, y su importante efecto demostración, es un primer paso imprescindible para una implantación gradual de este tipo de prototipos en nuestra vida cotidiana.
Gracias a este Plan Movele, vamos a demostrar la viabilidad técnica y energética de estos vehículos, mediante la introducción, en un plazo de dos años, de 2.000 vehículos eléctricos de diversas categorías, prestaciones y tecnologías, entre un amplio colectivo de empresas, instituciones y particulares. Algunos aquí presentes, que pueden ser visitados por todos ustedes.
El pasado 3 de julio hicimos pública la Resolución por la que se regulan las subvenciones para la adquisición de esta clase de vehículos. En total, contamos con un montante global de 8 M€ que se materializan en unas ayudas directas que oscilan entre los 750 y los 20.000 €, dependiendo del tipo de vehículo, y que, en el caso de los automóviles, pueden llegar hasta los 7.000 € de ayuda directa a los compradores de un coche eléctrico.
Paralelamente, y para garantizar la viabilidad del proyecto, los Ayuntamientos de Madrid, Barcelona y Sevilla sellan con el Gobierno un acuerdo para la ejecución y puesta en funcionamiento de una red piloto de estaciones de recarga pública de vehículos eléctricos.
En concreto, y gracias a los convenios que ratificamos, se van a instalar 546 puntos de recarga públicos en estas tres grandes ciudades en el horizonte 2010. De ellos, 280 en Madrid, 191 en Barcelona y 75 en Sevilla. El coste total de la inversión asociada a esta infraestructura ascenderá a 2,5 M€.
El Plan Movele es, sin lugar a dudas, la primera piedra. Pero nuestros objetivos van más allá. Disminuir nuestra dependencia energética, y reducir los impactos medioambientales derivados del uso de los medios de transporte son factores fundamentales para alcanzar un nivel idóneo de consumo y diversificación energética.
3. Un programa de ventajas urbanas para el que trabajaremos en colaboración con los principales ayuntamientos de nuestro país. Las indudables ventajas que para nuestra industria, nuestro medioambiente y nuestras ciudades tiene el vehículo eléctrico nos animan a dedicar tiempo y esfuerzo a la culminación de un proceso cuyas externalidades van más allá de nuestras propias fronteras.
Por ello, una de las prioridades industriales de la próxima Presidencia Española de la Unión Europea será el impulso a la implantación de estos prototipos de movilidad en el mercado comunitario.
Una prioridad que es de todos y para todos, como así lo han entendido los Alcaldes aquí presentes, y así lo entiende un Gobierno para el que la innovación, el respeto al medioambiente y el ahorro energético son elementos irrenunciables para alcanzar un futuro de sostenibilidad y progreso.
Concluyo agradeciendo de nuevo la colaboración de los ayuntamientos de Madrid, Barcelona y Sevilla en este desafío que tenemos por delante. Estoy seguro que, desde la colaboración, podremos lograrlo.
Estoy convencido de que, en los Juegos Olímpicos de 2016, Madrid sorprenderá a nuestros visitantes por muchos motivos. Uno de ellos tiene que ser que comprueben que hay decenas de miles de vehículos eléctricos circulando por nuestra ciudad. ---------------------- *Discurso del ministro durante la presentación del proyecto Movele |